martes 28 de noviembre - 2017

Bitcoin a US$ 10.000


Novedades a nivel económico. Parece ser la inversión más volátil en los últimos meses y se ha convertido en una máquina de romper récords.
El bitboin, la criptomoneda que burló todos los pronósticos y creció 800 % en el transcurso del último año, mientras que su capitalización se duplicó desde junio.

Esta divisa cibernética marcó hoy un nuevo valor máximo al cotizarse a 10.038,55 dólares en Bithumb, la principal casa de cambio de criptomonedas de Corea del Sur, tras las famosas fiestas del Día de Acción de Gracias y el Black Friday.

Por su parte, el ethereum, otra moneda digital, pero más reciente, también logró un hito este domingo al llegar a los US$ 485, de acuerdo con CoinMarketCap.

Tras alzas y desplomes subsecuentes, el bitcóin volvió al crecimiento después de que se anunciara que la Bolsa Mercantil de Chicago negociaría futuros en esta moneda digital, hechando por tierra de una buena vez la polémica entre si es el activo financiero del futuro o un fraude y establece un piso en la reputación y respaldo de la divisa entre los inversionistas.

Cabe destacar, que el bitcoin comenzó el año a poco más de US$ 1.000 por unidad, superando el valor del oro y del Euro a mediados de marzo.

Según indica el portal Urgente24, al día de hoy, la capitalización de mercado de la primera y más popular criptomoneda ha alcanzado los 151.000 millones de dólares, lo que la hace más valiosa que corporaciones como Siemens, Mastercard, British American Tobacco o McDonald"s.

Para Kay Van-Petersen, estratega de global macro de Saxo Bank, opina que “llegaremos a ver fácilmente a 100.000 dólares el bitcoin a 10 años”. Y afirma que en el futuro “terminaremos teniendo una criptomoneda como divisa de reserva mundial”.

Próximo reto: salir del anonimato y regulación

Kenneth Rogoff, profesor en la Universidad de Harvard y economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2001 y 2003, es otro de los escépticos ante la consolidación de las cibermonedas.

Para él, la clave de un futuro sustentable de este nuevo método de mercadeo estará en salir de la clandestinidad, proceso que pasa por la regulación de los gobiernos.

“El precio a largo plazo de criptomonedas anónimas como el bitcoin es, probablemente, próximo a cero. Pero existe un potencial real para aquellas que sean rastreables y que pretendan competir con las tarjetas de débito y crédito. Aunque la regulación gubernamental tendrá mucha influencia a la hora de decidir quiénes son los ganadores y los perdedores”, dijo en una entrevista a El País.

Asimos, sustuvo que ante este fenómeno es probable que, en próximas dos décadas, la mayoría de los gobiernos ofrezcan divisas digitales a sus ciudadanos. Minentras que el dinero físico se siga expidiendo pero solo en denominaciones pequeñas.

“Las monedas tangibles continuarán desempeñando su papel porque resultan más adecuadas para algunas transacciones y aportan privacidad”, sumó.