martes 16 de octubre - 2018

Slender Man, la criatura que surgió de Internet


Slender Man es una figura siniestra de traje negro, de entre dos y cuatro metros de altura y extremidades monstruosamente alargadas. De su espalda surgen seis tentáculos con los que atrapa a sus víctimas y su rostro es inexistente, un fondo blanco que no ve, oye, habla ni siente. Este espeluznante ser fue creado en 2009 por Eric Knudsen (Victor Surge), un ilustrador que participó en un concurso de Photoshop de la web somethingawful.com con una foto retocada en la que dio a conocer a su personaje por primera vez. La fotografía de Knudsen, en blanco y negro, mostraba a un grupo de niños jugando en unos columpios sin percatarse de que estaban siendo vigilados por la criatura antes descrita.

Internet se revolucionó y, poco a poco, fue diseñando una versión más tridimensional del monstruo: que si secuestra niños, que si los devora, que si puede controlar las mentes de los incautos… Portales como "creepypasta", pensados para los fanáticos del género de terror y basados precisamente en crear historias a partir de un proceso colaborativo entre usuarios, hicieron que la sombra de Slender Man se extendiera y acabara por convertirse en un personaje de folklore en Internet. Pero aunque Slender Man podría haberse quedado en un personaje perfecto para una historieta de serie B, sus alargados tentáculos llegaron mucho más lejos de lo que su creador y muchos otros podrían pensar.

El paso de los años y la fama que adquirió el personaje fueron centrando las distintas leyendas y versiones que hay en torno a su figura y parece que ya existen ciertos detalles que se consideran comunes. Su aspecto, por ejemplo, siempre se representa de la forma original en que lo hizo Knudsen. Su comportamiento y poderes también parten de la fotogafía pero juegan con mayor margen creativo: Slender Man suele estar vinculado a bosques y se aparece normalmente a niños pequeños a los que según la versión manipula, controla mentalmente, devora o secuestra. El rostro inexistente y la relación con los niños parecen estar claramente influidos por criaturas mitológicas como el Noppera-Bō japonés o el Alû acadio y sumerio.

La cultura popular ha sabido explotar esta figura y convertirla en un personaje terrorífico e incomprendido por partes iguales, según el enfoque que se le quiera dar. Microsoft lanzó toda una serie de videojuegos en primera persona que utilizaban el género survival-horror y se centraban en una cacería con Slender Man en la que el jugador era la presa. En "Slender: the eight pages" se explota una de las teorías más conocidas de Slender Man: la existencia de ocho páginas en los bosques donde habita que están relacionados de alguna manera con la destrucción del monstruo. El popular juego "Minecraft" también decidió aprovechar el tirón de la criatura y la adaptó a su estética como uno de los monstruos más peligrosos a los que puedes enfrentarte. La webserie de Troy Wagner "Marbel Hornets" se basa en la leyenda creada por este personaje para dar vida a su trama.

Slender Man ha terminado por traspasar los límites de Internet y la obsesión que algunas personas sienten por este ente es comparable a la de otros personajes de terror populares. Los avistamientos de la criatura o las fotografías en las que aparece han pasado a ser algo muy común y son numerosos los casos de desapariciones de niños son resolver, accidentes de coche o fenómenos extraños que han pasado a justificarse situando a Slender Man en el escenario.

El sacrificio de Slender Man
En 2014, dos niñas de doce años con problemas sociales descubrieron al personaje de Slenderman a través del videojuego "Minecraft" y comenzaron a profundizar y obsesionarse con la extraña criatura. Tenían una amiga en común con la que solían quedar y decidieron que, para ganarse el favor del ser por el que ahora sentían fascinación, debían asesinarla como un sacrificio en honor a Slender Man, con lo que se la llevaron a un bosque cercano y la apuñalaron 19 veces.

Sorprendentemente, la chica fue encontrada viva y se consiguió salvarle la vida. En cambio, sus agresoras fueron detenidas y juzgadas por intento de homicidio en primer grado. Durante la investigación y el juicio, se encontraron numerosas referencias a Slender Man y a la obsesión que ambas niñas sentían por la siniestra figura.