lunes 26 de noviembre - 2018

ENCUENTRAN AL QUE PODRÍA SER EL GEMELO IDÉNTICO DEL SOL


A diferencia de los seres humanos, las estrellas nacen en grupos muy grandes, al menos eso es lo que se cree hasta ahora. Nuestro Sol ha sido solitario desde que tenemos memoria y realmente sabemos muy poco sobre su origen. Por esto es que se buscan estrellas que puedan darnos información sobre cómo fue que nació, en dónde y bajo qué condiciones. Recientemente se anunció que no sólo tenemos un candidato, además es tan parecido que se le considera gemelo del Sol.

A la búsqueda de un árbol genealógico estelar

Muchos recordarán de las clases cuando éramos niños que hay estrellas de todo tipo. Hay algunas enormes, mucho más grandes que nuestro Sol, otras son mucho más pequeñas y difíciles de reconocer. Algunas tienen altas temperaturas y a otras se les considera “frías”. Gracias a la tecnología actual y a las misiones espaciales que observan el cielo con instrumentos sofisticados estamos descubriendo detalles del espacio cada vez más nítidos.

AMBRE es el proyecto de arqueología estelar al que le debemos el descubrimiento de este nuevo gemelo del Sol. Se trata de un trabajo conjunto entre el Observatorio Austral Europeo (ESO, por sus siglas en inglés) y el Observatorio de la Costa Azul (Francia). A través de información obtenida de la misión Gaia se eligió a una serie de estrellas candidatas para ser los hermanos perdidos de nuestro Sol.

Así como las estrellas se forman en grupo, con el tiempo tienden a separarse. Para encontrar a la familia de nuestro Sol fue necesario usar distintos criterios para establecer similitudes, entre ellos: edad, conformación química y temperatura. El grupo inicial de candidatos fue de 55 estrellas, de entre 230 mil. El criterio para este primer grupo fue un nivel similar de hierro e hidrógeno al que tiene el Sol. Posteriormente se fueron seleccionando las más parecidas.

Después de varios niveles de análisis la estrella más parecida al Sol fue HD 186302. Se trata de un astro ubicado a 184 años luz de distancia con los mismos 4,570 millones de años que nuestro Sol. Sus similitudes son tan exactas que se les podría considerar estrellas gemelas. En esta búsqueda de hermanos se localizó a un objeto idéntico. Por sí mismo ya es un gran descubrimiento pero se trata del inicio de una búsqueda todavía más grande, la de planetas similares al nuestro.

¿También hay gemelas de la Tierra?

Si hay otra estrella igual al Sol no es descabellado pensar en una serie de planetas como los de nuestro sistema solar. Una gemela de la Tierra no es una idea descabellada. La probabilidad existe, aunque se toma con cautela. Se depende de una serie de factores sobre los que aún se desconocen muchos detalles. Para quienes conservamos la esperanza de conocer un planeta donde pueda existir la vida como la conocemos el descubrimiento de este gemelo del Sol es una gran oportunidad, aunque esté a 184 años luz de distancia.

Aproximadamente hace 4 mil millones de años los bombardeos en nuestro sistema solar eran comunes. Muchos asteroides de gran tamaño chocaban frecuentemente con los planetas y sus satélites. En ese proceso fácilmente pudieron dispersarse los elementos básicos para la vida. Ya se empieza a hablar de la litopanspermia, que se es la transferencia de vida entre sistemas exoplanetarios pero por ahora esto no pasa de ser una entre muchas posibilidades.

Lo que sigue ahora es buscar planetas que giren alrededor de HD 186302. Para el siguiente paso se propone usar los espectrógrafos HARPS (Buscador de Planetas de Gran Exactitud en la velocidad Radial, en inglés) y ESSPRESO5 (Espectrógrafo a escala para Exoplanetas Rocosos y Observaciones Espectrópicas Estables, en inglés y francés). Si hay otro planeta similar al nuestro orbitando al gemelo del sol es cuestión de tiempo para localizarlo. Siempre se siente bien encontrar a un miembro perdido de la familia y hacia allá se dirigirán las próximas investigaciones.