domingo 2 de diciembre - 2018

Francia estudia aplicar el estado de emergencia si siguen los disturbios de los «chalecos amarillos»


El gobierno francés considera declarar el estado de emergencia si persisten los disturbios en París, los más graves en más de una década, y ha instado a los manifestantes pacíficos a sentarse a la mesa de negociaciones, según ha declarado este domingo el portavoz del gobierno, Benjamin Griveaux.

«Tenemos que pensar en las medidas que se pueden tomar para que estos incidentes no vuelvan a suceder», ha dicho Griveaux a la radio Europe 1.

El presidente Emmanuel Macron sostendrá una reunión de emergencia con el primer ministro, Édouard Phillipe, y el ministro del Interior, Christophe Castaner, para discutir los disturbios y la manera de iniciar un diálogo con un movimiento de protesta que, hasta el momento, no tiene una estructura o liderazgo real.

«No puede ser que cada fin de semana se convierta en una reunión o ritual para la violencia», ha añadido Griveaux, quien aseguró que la declaración del estado de emergencia es una opción real para impedir nuevos actos violentos como el de este sábado, que se ha saldado con 110 heridos y 287 detenidos.

Castaner explicó el sábado que las autoridades habían implementado todas las medidas de seguridad para prevenir la violencia, pero que se habían enfrentado a grupos extremadamente violentos, organizados y determinados.

Sin embargo, también reconoció que el gobierno había cometido un error en la forma en que comunicó sus planes para alejarse de la dependencia del petróleo, la política que llevó a un aumento de los impuestos sobre el combustible, y que originó las actuales protestas.

Macron, en el Arco del Triunfo
Emmanuel Macron ha visitado este domingo el Arco del Triunfo para comprobar los desperfectos que ha sufrido el monumento, símbolo de la República, que fue objeto el sábado de vandalismo durante las protestas. El jefe del Estado, acompañado de Castaner, rindió homenaje a la tumba del soldado desconocido, que representa a todos los franceses muertos en la Primera Guerra Mundial, ensuciada ayer por los alborotadores que dejaron sobre ella latas de cerveza y otros objetos.

Macron volvió inmediatamente a Francia tras participar en la cumbre del G20 en Buenos Aires por la degeneración de la manifestación contra el alza de los impuestos al carburante, que convirtió la capital en un campo de batalla. El presidente y el ministro entraron en el monumento para comprobar los daños, entre los que destaca una estatua destrozada de Marianne, figura alegórica de la República Francesa, y graves desperfectos en la tienda del museo, además de las pinturas en la fachada del Arco que esta mañana empezaron a ser cubiertas.

El ministerio del Interior francés ha actualizado este sábado las cifras de detenidos durante toda la jornada de manifestaciones, que se saldó con 412 detenciones a nivel nacional y 133 heridos de los cuales 23 eran miembros de las fuerzas del orden.