domingo 11 de marzo - 2018

Brian Castaño retuvo el título mundial en París


El argentino Brian Castaño dio una verdadera exhibición para retener el título mundial superwelter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al vencer por nocaut técnico en el duodécimo asalto al francés Cedric Vitu, en un combate celebrado en La Seine Musical de Boulogne-Billancourt, en los suburbios de París.

El boxeador oriundo de Isidro Casanova fue el único dominador del pleito y molió a golpes a un rival que mostró mucha capacidad para asimilar el castigo, aunque terminó cayendo en el último asalto.


Castaño, de 28 años, acumula un invicto de 18 peleas con 12 KO y quedó muy bien parado de cara a una eventual chance ante un rival de mayor fuste, en Estados Unidos, la meca de este deporte.

El pugilista bonaerense exhibió un estado atlético genial que le permitió ser protagonista en los doce asaltos en los que tiró una gran cantidad de manos que hicieron mella en Vitu, que sufrió un nocaut por primera vez en su carrera.

En el primer asalto, el francés dominó el centro del ring y llevó el peso del asalto y, pese a que colocó algunos golpes, quedó expuesto en varias oportunidades y los contragolpes de Castaño se hicieron sentir.

A partir de ahí, el argentino fue amo y señor del combate, al punto tal a excepción del noveno asalto que fue parejo, dominó siempre con un plan de pelea que mezcló valor para ir al frente, pero inteligencia para descansar cuando sentía el cansancio por haber tirado tantos golpes.

Salvo algún cross de derecha, Vitu nunca lo hizo retroceder al “Boxi”, que en varios rounds tuvo a su adversario contra las cuerdas, casi sin reacción, pero no pudo rematarlo.

Sin embargo, el mérito de Castaño fue no apartarse de su plan, que mezcló sapiencia para recortar distancias y meterse en la corta distancia e inteligencia para dar un paso atrás, recargar aire y volver a la ofensiva.

Así fue que definió el combate: en el último asalto, un zurdazo al hígado y un cross de derecha mandaron al local a la lona.

Valiente, Vitu logró levantarse, pero Castaño se le fue encima, le asestó una catarata de golpes que obligaron al árbitro panameño Gustavo Padilla a decretar el nocaut técnico.