viernes 29 de junio - 2018

Investigadores hallan fuente de calor volcánico debajo de un glaciar en la Antártida


Una nueva investigación ha descubierto una fuente activa de calor volcánico debajo del Glaciar Pine Island en la Antártida y el hallazgo, puede ser fundamental para comprender la estabilidad de la capa de hielo en la Antártida Occidental, de la cual forma parte el glaciar.

El descubrimiento, realizado por investigadores de la Universidad de Rhode Island y otros científicos, se publica en un artículo titulado “Evidencia de una fuente de calor volcánico activa debajo del glaciar Pine Island” en páginas de la revista Nature Communications.

Brice Loose, uno de los participantes en la investigación, explicó que en 2014 con una expedición a bordo de un rompehielos, buscaban entender el papel del océano en la fusión de la plataforma de hielo.

Loose probaba gases nobles diferentes como el helio y el xenón para rastrear el derretimiento de hielo y el transporte de calor cuando se percató de la presencia de helio-3, un gas que indica la presencia de actividad volcánica.

“No estábamos buscando actividad volcánica, estábamos usando estos gases para rastrear otras acciones”, dijo. “Cuando comenzamos a ver altas concentraciones de helio-3, pensamos que teníamos un grupo de datos malos o sospechosos”.

La capa de hielo de la Antártida Occidental se encuentra en la cima de un importante sistema de grietas volcánicas, pero hasta ahora no existía evidencia de actividad magmática en el área, explicó Loose.

La última actividad de este tipo fue hace 2 mil 200 años, dice el científico y resaltó que mientras que el calor volcánico se puede rastrear en los volcanes inactivos, lo que los científicos encontraron en Pine Island era nuevo.

En su estudio Loose señala que el sistema de grietas volcánicas dificulta medir el flujo de calor a la capa de hielo de la Antártida Occidental. “No se pueden medir directamente los indicadores normales de vulcanismo -calefacción y humo- porque la grieta volcánica está debajo de muchos kilómetros de hielo”, dijo Loose.

Pero a medida que el equipo realizó su investigación, encontró grandes cantidades de un isótopo de helio, que proviene casi exclusivamente del manto, dijo Loose.

“Cuando encuentras helio-3, es como una huella dactilar para el vulcanismo. Descubrimos que es relativamente abundante en el agua de mar en la plataforma de Pine Island. Las fuentes de calor volcánico se encontraron debajo del glaciar de más rápido movimiento y de fusión más rápida en la Antártida, el Glaciar Pine Island”, el que pierde masa a mayor velocidad.

En el caso de Pine Island su deslizamiento hacia el océano se mide en gigatoneladas. No obstante, de acuerdo con Loose, esto no implica que el vulcanismo sea la fuente principal de pérdida de masa del glaciar.

Por el contrario, “hay varias décadas de investigación que documentan el calor de las corrientes oceánicas que desestabiliza el Glaciar Pine Island, que a su vez parece estar relacionado con un cambio en los vientos climatológicos alrededor de la Antártida”.

En cambio, esta evidencia de vulcanismo es un nuevo factor a considerar cuando se monitorea la estabilidad de la capa de hielo.

En su estudio los científicos detallaron que “las mediciones de isótopos de helio y gases nobles proporcionan evidencia geoquímica de la producción de agua de deshielo subglacial que posteriormente se transporta a la cavidad de la plataforma de hielo Pine Island”.

Por su parte la investigadora Karen Heywood dice que “el descubrimiento de los volcanes debajo de la capa de hielo antártica significa que hay una fuente adicional de calor para derretir el hielo, que lubrique su paso hacia el mar y contribuya al derretimiento de las cálidas aguas oceánicas.

En este caso, la pregunta sería obvia: ¿el cambio climático no es acaso un factor en la estabilidad del glaciar?

Loose dice que no y señala que “el cambio climático está causando la mayor parte del deshielo glacial que observamos, y esta fuente de calor recientemente descubierta está teniendo un efecto aún no determinado, porque no sabemos cómo se distribuye este calor debajo de la capa de hielo”.