domingo 3 de junio - 2018

La montaña más alta de la Tierra a la que nadie ha subido nunca


El Everest y el K2 ven como cada año muchas expediciones llegan a su cumbre. De hecho la aglomeración de escaladores en el campo base del Everest comienza a ser un problema importante, recuerden la catástrofe del reciente terremoto nepalí.

De las 40 montañas más altas del mundo tan sólo dos quedaban sin ser coronadas en 1985. Desde 1992 solo queda una, el Gangkhar Puensum. Situada en Bután, está en el puesto número 45 de las más altas del mundo (la 40 según otras fuentes) con una altura de 7.570 metros. Se la considera la montaña más alta del mundo que nunca ha sido escalada.

La razón de que nunca haya sido coronada son varias. Bután solo permitió la escalada entre 1983 y 1994. Y en 2004 fue completamente prohibida en todas las cumbres del país debido a las creencias religiosas.

Existe la posibilidad de ascender desde la parte china, ya que la montaña está situada en la frontera entre ambos países. Sin embargo éstos no se ponen de acuerdo y la disputa territorial sobre los 269 kilómetros cuadrados de territorio que incluyen la fachada norte de la montaña aun sigue en disputa. China insiste en que la frontera discurre por la cumbre, dejando la mitad para cada país. Bután reclama la montaña completa.

Durante la década en que fue posible la ascensión al Gangkhar Puensum desde Bután tan solo se realizaron cuatro intentos, y todos fracasaron. Desde la parte china hubo un intento en 1998 por una expedición japonesa, pero finalmente se les denegó el permiso debido a la disputa territorial. Tuvieron que desviarse a una cumbre subsidiaria, el Gangkhar Puensum Norte o Liankang Kangri, que se eleva 7.535 metros.

A pesar de haber sido medido por vez primera en 1922 los mapas suelen ser bastante inexactos respecto a su situación y altitud. Tanto que el primer equipo que intentó el ascenso no fue capaz ni siguiera de encontrarlo.

Por supuesto hoy en día el Gangkhar Puensum es el sueño de cualquier alpinista profesional, el lugar al que todos quisieran llegar. No tanto por la dificultad del ascenso sino porque es la última de las grandes cimas que sigue esperando a sus héroes.