miércoles 12 de septiembre - 2018

EE.UU. se prepara para recibir uno de los peores huracanes desde 1954


Hazel es uno de los huracanes más mortíferos en la historia de EE.UU. En 1954, la tormenta mató al menos a 400 personas en Haití antes de golpear América del Norte, cerca de la frontera entre Carolina del Norte y Carolina del Sur, como un huracán de categoría 4. El poder de la tormenta fue tal, que dejó 95 muertos en EE.UU. e incluso golpeó Canadá, donde otras 81 personas murieron.

Pero su nefasto registro podría ser superado por Florence, que tocará tierra en EE.UU. con categoría 4, es decir, vientos de hasta 215 km/h. Se pronostica que el huracán aparezca en la frontera entre Carolina del Sur y Carolina Norte entre la medianoche del jueves y la madrugada del viernes.

Su inédita intensidad es precisamente la que generó que autoridades obligaran a millones de personas a evacuar sus casas.

El gobernador de Carolina del Sur ordenó que toda la costa del estado sea desalojada, lo que afectaría a cerca de un millón de personas. A ello se sumó la orden del gobernador de Virginia, que también ordenó la evacuación de residentes en zonas costeras bajas (unas 250 mil personas), la misma medida decretada para condados costeros de Carolina del Norte.

La evacuación traerá otra dificultad: muchos buscarán refugio en el interior del país, donde las precipitaciones serán otro problema. Los meteorólogos estiman que Florence podría descargar lluvias torrenciales sobre los Apalaches y sus efectos se sentirían hasta en Virginia Occidental, donde podría generar inundaciones repentinas, deslaves y otros peligros.

La amenaza de inundaciones en el interior se extenderá hasta la próxima semana a algunas zonas de Tennessee, Georgia, Virginia Occidental, Ohio, Pensilvania, Maryland y el Distrito de Columbia, donde se encuentra Washington.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) dijo que si bien Florence perdió algo de intensidad este martes, igual será un “huracán extremadamente peligroso cuando toque tierra”.

“No se ha visto nada como lo que nos viene en 25, 30 años, tal vez nunca”, dijo Donald Trump en el Despacho Oval tras reunirse con las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional. El presidente suspendió sus actividades de jueves y viernes para monitorear la situación.