sábado 29 de septiembre - 2018

Importante avance: descubren cómo almacenar información en un solo átomo


Si de almacenar información se trata, existen multiples dispositivos. Pero, ¿qué ocurrirá cuando todos hayan colmado su capacidad? ¿Cómo se hace cuando se trata de material demasiado complejo que no cupe en los mecanismos actuales? La respuesta está llegando.

Científicos de la Universidad de Radboud publicaron un estudio en Nature Communications donde señalan que hallaron un nuevo mecanismo para el almacenamiento magnético de la información en un simple átomo.

La pregunta que buscaron resolver fue ¿cómo podemos almacenar información en un solo átomo y con qué estabilidad podemos mantener esa información?

Para comprender la pregunta, es necesario considerar todo el proceso. Lo que define un imán permanente es que tiene un polo norte y un polo sur, que permanece en la misma orientación, pero cuando se llega a un solo átomo, el polo norte y sur del átomo comienzan a voltearse y no saben en qué dirección deben apuntar, ya que se vuelven extremadamente sensibles a su entorno. Si se desea que un átomo magnético contenga información, no puede voltearse.

“En los últimos dos años, los científicos en Lausana y en IBM Almaden han descubierto cómo mantener estable el átomo, haciendo que un solo átomo puede ser una base de memoria. Para hacer esto, los investigadores tuvieron que usar temperaturas muy bajas, 40 Kelvin o -233 grados Celsius. Esta tecnología está limitada a temperaturas extremadamente bajas”, explicó el profesor de microscopía Alexander Khajetoorians.

Ahora hallaron una nueva forma de almacenar información dentro de los átomos de cobalto, que evita los problemas convencionales de inestabilidad.

¿Cómo funciona el proceso?
Primero hay que tener en cuenta que los electrones en un átomo orbitan alrededor del núcleo a la vez que “giran” ellos mismos. Luego hay que te tener presente que su momento angular es lo que proporciona magnetismo. Entonces, lo que se logró es una forma de crear una diferencia de energía entre algunos de los orbitales del átomo de cobalto y usar el momento angular orbital para nuestra memoria atómica.

“Al final, sigue siendo un imán con un momento angular, pero ahora podemos controlar el átomo del estado 0 a 1, lo que tiene una estabilidad mucho más alta que otros imanes”, explicó Khajetoorians.