miércoles 30 de enero - 2019

LA ONU: 50 MILLONES DE TONELADAS DE BASURA ELECTRÓNICA AL AÑO


Durante el Foro Económico Mundial, organizado en Davos, Suiza, se presentó un informe producto del trabajo conjunto de 7 dependencias de las Naciones Unidas. Este informe es parte del Consejo Internacional de Negocios para el Desarrollo Sustentable (WBCSD, por sus siglas en inglés). En él se promueve la colaboración internacional para atacar el problema de la basura electrónica o e-Waste. Un modelo circular de consumo de electrónicos es la propuesta de las instituciones participantes.

Dispositivos pequeños, un enorme problema

La cantidad de basura que se produce anualmente en dispositivos electrónicos es mayor a la de toda la historia de la aeronáutica, menciona el informe. Al año se producen 50 millones de e-Waste. De estas apenas el 20% se recicla. Al ritmo actual, para 2050 la cantidad de basura producida por año será de 120 millones de toneladas.

Las pérdidas económicas son equivalentes al peso de los materiales desechados. El informe reporta pérdidas por 62.5 mil millones de dólares por año. Entre las comparaciones que se mencionan está que esto supera 3 veces la producción mundial de plata. También se habla de 100 veces más oro entre la basura electrónica que en la extracción mineral del mismo material.

Además de las pérdidas materiales, el ritmo de producción obliga a una sobreexplotación de los recursos naturales. Para solucionar este problema se propone la reorientación del modo de consumo. Las cadenas de valor circular globales son la alternativa propuesta. Los puntos que se destacan son: el uso de nueva tecnología para crear modelos de negocio de servicios, un mejor seguimiento y manufactura de productos o el reuso por parte de minoristas.

Una solución circular

El foco de este informe son las repercusiones económicas. No por esto deja de tener impacto en otras áreas. La propuesta de economía circular en torno a los electrónicos busca reducir pérdidas y crear empleos en nuevos industrias pero el medio ambiente también se vería beneficiado si se pone en práctica.

Los dispositivos electrónicos se actualizan constantemente. Cada año aparecen nuevos modelos de teléfonos inteligentes, computadoras y accesorios. En poco tiempo, lo que alguna vez fue el dispositivo con tecnología de punta termina siendo obsoleto y se compra uno nuevo. Las políticas públicas para el manejo de los desperdicios aún son pocas y de un alcance muy limitado.

Este informe presentado en Davos presenta en términos económicos lo que se ha pedido desde hace tiempo desde otros ámbitos. Ya que la industria no ha mostrado interés por alargar la vida útil de los dispositivos podemos considerar el reuso y reciclaje, como proponen los organismos internacionales.

Como parte del reporte se menciona que es necesario crear infraestructura más eficiente para la captación de los materiales de desecho electrónico. Tanto la tecnología como el personal capacitado para realizar las tareas de reacondicionamiento de electrónicos se presentan como logros económicos. Quizá bajo esta óptica financiera parezca más atractivo para las grandes empresas y los gobiernos hacer algo que el planeta y sus recursos finitos agradecerán.