viernes 8 de noviembre - 2019

La Selección Sub 17 de Aimar perdió un partido increíble y quedó eliminada del Mundial


El pitazo del árbitro búlgaro Georgi Kabakov determina la eliminación de Argentina del Mundial Sub 17. Pablo Aimar sale del banco apurado: no quiere que esa imagen de un grupo de chicos peleándose los defina. Aunque no puede evitar la roja a Matías Palacios, el DT consigue que la bronca se resuelva en la soledad del vestuario. En Vitoria, su Argentina demostró buen juego pero perdió un partido increíble frente a Paraguay y se despidió en los octavos de final.

El resultado no obedece a la lógica: la selección juvenil dominó en el primer tiempo y lo reflejó en el marcador (2-0). Sin embargo, perdió fuerza en el complemento y lo pagó caro.

El partido podría haberse dividido en dos tiempos muy distintos. En el primero, la selección de Aimar propuso y encontró premio a su esfuerzo rápidamente. Luciano Vera se escapó por derecha y mandó el centro pasado al segundo palo que Zeballos cabeceó, para poner la pelota entre el palo y el arquero Angel González.

En un partido muy friccionado, con cinco amonestados en un tiempo, Paraguay se aproximó al arco de Rocco Rios Novo. Pero fue el equipo argentino, otra vez, el que golpeó antes del final.

En una jugada que protestó el seleccionado guaraní, por una supuesta mano de Flores tras el pelotazo al área de Lomónaco, Godoy apareció detrás de Amione para definir de derecha ante la salida de González. El árbitro Kabakov dudó unos instantes -a la espera de la comunicación del VAR- pero convalidó el segundo de Argentina.

Pero Argentina se desarmó. En el segundo tiempo, Paraguay ajustó las piezas y se aprovechó de un equipo que ya no tenía la misma capacidad de respuesta, ni siquiera con los cambios de Aimar. Y a los 13 minutos, y tras intervención del VAR, llegó el descuento. Segovia le ganó la posición a Cano, quien convirtió en contra en su desesperado intento de rechazar una pelota que ya había vencido al arquero Ríos Novo.

Lejos de despertar, Argentina quedó sumida en una pesadilla. Diego Torres puso el empate a falta de 17 minutos, cuando Aimar ya había agotado las modificaciones.

Ese gol dejó a Paraguay al borde de los penales. Pero el equipo guaraní no se conformó, fue por más y lo consiguió. A los 41, Diego Duarte le ganó la espalda a Amione y convirtió un golazo para el 3-2 que terminó con el sueño argentino en Brasil. Paraguay, en tanto, se las verá con Holanda el domingo.