domingo 3 de febrero - 2019

QUE PASARA CUANDO TODOS NO QUIERAN ENVEJECER


El periodista Mark O"Connell tiene buenas y malas noticias. La buena noticia es que los humanos podrían superar a la muerte. ¿Las malas? "Va a ser un puñado de idiotas multimillonarios quienes van a vivir para siempre".



En su nuevo libro To Be a Machine , O"Connell presenta a los "transhumanistas", quienes creen que podemos resolver el "modesto problema" de la muerte, ya sea a través de una mejor terapia genética o subiendo nuestros cerebros a la nube. O"Connell visitó instalaciones criogénicas donde los cuerpos permanecen en semi-suspensión para que eventualmente la medicina les devuelva la vida; y habló con los científicos de Silicon Valley que quieren convertir nuestros cerebros en código —para hacer mapas de la mente que puedan funcionar en cualquier plataforma— o fusionar completamente a los hombres y las máquinas. Además desarrolló una verdadera aversión hacia la inteligencia artificial en el proceso.



Me senté con O"Connell para hablar de supercomputadoras aterradoras, los inconvenientes de habitar una forma humana hecha de carne, y el escenario distópico de vencer a la muerte.



Primero lo primero: ¿Cuáles son mis probabilidades de alcanzar la inmortalidad?
Bueno, tal vez no vivas para siempre; y los transhumanistas odian términos como "vivir para siempre". Más bien dirían, "No estoy hablando de inmortalidad, nadie habla de inmortalidad, estoy hablando de erradicar el envejecimiento como una causa de muerte". Realmente hacen hincapié en ese punto. Un autobús podría atropellarte mañana, así que no es inmortalidad.



Correcto. En términos de la erradicación del envejecimiento, entonces.


Hay algo llamado "velocidad de escape de la longevidad", que es un término que los transhumanistas aprecian mucho. La idea es que la gerontología y la terapia genética y varias otras ciencias biológicas seguirán avanzando hasta el punto de que, eventualmente, podremos alargar la vida media de un ser humano por más de un año por cada año que transcurra. Si el promedio de vida aumenta en 1.2 años cada año, entonces efectivamente has alcanzado la "velocidad de escape de la longevidad", en la cual has replegado el horizonte un poco más cada año y la ciencia te ha llevado a superar la muerte.



Después conocer personas que tienen ideas que van desde la "velocidad de escape de la longevidad" hasta subir nuestros cerebros a la nube, cuál es la que consideras más popular?


Hay toda una teoría —casi una teología— de lo que se llama "la singularidad", que es esta idea de que nuestro destino como especie es fusionarnos con la tecnología y literalmente convertirnos en ésta. A través de conceptos como subir tu cerebro, podremos dejar de habitar nuestros cuerpos, y seremos mentes puras flotando en el éter, subiéndonos nosotros mimos a la nube. Finalmente estaremos libres de las leyes de la física porque no tendremos cuerpos, y podremos explorar infinitamente el universo. Es algo bastante loco.



¿Qué ideas son más realistas en el corto plazo?


La inteligencia artificial es un aspecto importante del libro, los efectos de la inteligencia artificial. Eso se siente como algo que está cerca. Algún tipo de inteligencia artificial con el nivel parecido al de un humano está probablemente en el horizonte, e incluso la inteligencia artificial que excede las capacidades humanas está en el horizonte. Me di cuenta de que quizás esto no es lo más importante que tenemos cerca —creo que el cambio climático probablemente siga siendo la cosa más aterradora que existe ahora mismo— pero económicamente hablando, la inteligencia artificial es un evento que podría provocar una extinción para la economía de empleos.


La gente está hablando de eso, pero en realidad no se ha convertido en parte de la conversación política. Lo cual me asusta un poco. Un gran número de empleos van a sufrir automatizaciones de todo tipo, pero la inteligencia artificial, en particular, va a ser difícil.



Cierto. Y como si no estuviéramos suficientemente preocupados por todo lo que está pasando en el mundo en este momento, aparentemente hay un equipo de científicos que está investigando con "urgencia" cómo proteger a la humanidad de la IA. ¿Qué tanto deberíamos preocuparnos?
Terminé preocupándome por mi futuro y por el futuro de mi hijo. Tengo un niño de tres años. ¿Qué va a hacer cuando la inteligencia artificial se apodere de todos los empleos? Llegué a ese nivel en términos de la ansiedad que estaba sintiendo.



Esos tipos, las personas que piensan en ese "riesgo existencial", operan en un nivel completamente distinto: dicen que el problema es que la inteligencia artificial va a acabar con todos y destruirá a la humanidad, no por algún tipo de malicia estilo Terminator, sino porque podría recibir las instrucciones incorrectas. Las computadoras son increíblemente inteligentes, pero también son increíblemente estúpidas.



Stuart Russell, profesor de ciencias de la computación en Berkeley, pensó en este ejemplo. Tienes una inteligencia artificial y deseas que averigüe la mejor manera de curar el cáncer. Lo que hace es acabar con cada forma de vida basada en carbono en la tierra que es capaz de presentar una división celular anormal. Inadvertidamente borraste toda la vida, porque esa es la manera más fácil y rápida para curar el cáncer. Tienes que definir, de una manera muy granular, lo que quieres que haga la computadora. Si no lo haces, va a actuar de una manera que será contraproducente.

Así que las computadoras destruirán la economía haciendo el trabajo obsoleto o accidentalmente matándonos a todos.
Hay gente que cree ambas cosas a la vez, y no es realmente una contradicción, supongo. Alguna gente predice que si no contenemos a la inteligencia artificial, va a borrarnos del planeta. Y si logramos contenerla, entonces tendremos un escenario utópico en el que todos seremos inteligencias que flotan sin cuerpo y no tendremos que preocuparnos por la muerte ni por la inconveniencia de tener un cuerpo humano de carne. Algo de lo que hablo en el libro es que no puedo superar la idea del escenario paradisíaco que proponen, porque eso me parece completamente infernal. Ni siquiera pude preocuparme por el peor de los casos, porque estaba tan preocupado por su utopía. En mi opinión, ninguno de los dos futuros es particularmente atractivo.


Eso es lo que estuve pensando. Que esto no parece tan "utópico" a largo plazo.


En su mayoría es un poco aterrador y distópico. Pero al mismo tiempo, la mayoría de las personas con las que hablé me parecieron bastante interesantes a nivel personal. Eso fue lo que más me sorprendió, que todos ellos eran real y profundamente humanos. Y me identifico con estas personas, el libro surge de esta extraña identificación con los transhumanistas. Sí, es jodido que tengamos que morir, que tengamos que envejecer en estos cuerpos y ver el deterioro de nosotros mismos y nuestros seres queridos. Es injusto y es una realidad inadmisible. El transhumanismo surge de ese sentido de injusticia de nuestra condición.



En un artículo reciente de New Republic, Anna Wiener planteó la pregunta de por qué la inmortalidad se ha vuelto de repente un negocio floreciente. ¿Por qué crees que eso ha ocurrido?


De alguna manera, siempre ha sido el caso. Creo que siempre ha habido una obsesión con la inmortalidad, y siempre encontramos alguna historia que nos dice que será posible eventualmente. Esas historias han sido contadas a través de la religión y varias mitologías, pero lo que es diferente ahora es que existe por lo menos una posibilidad teórica de que la tecnología y la ciencia puedan abordar estos problemas. Hay un rayo de luz que la ciencia y la tecnología existentes dejan pasar.



Entonces, ¿cuál es el resultado aquí? ¿Venceremos a la muerte en el tiempo que me queda de vida?


En Silicon Valley, en el mundo de la tecnología, hay una sensación delirante de optimismo sobre el poder que tiene la tecnología para cambiar al mundo, para usar una frase exagerada. En cierto modo, es asombroso que haya gente que crea que existen soluciones a estos problemas y que los aborde. No quisiera que todo mundo fuera como yo, una persona estoica, depresiva y pesimista que piensa: "Todos vamos a morir, es terrible, ¿qué se le va a hacer?"



Pero hay un enorme engaño acerca de lo que la tecnología puede lograr. Y lo que hace mejor es hacer que ellos ganen mucho dinero. Tal vez esté relacionado con tener una cantidad casi infinita de dinero y un sentido casi infinito de las posibilidades de cómo hacer dinero, lo que lleva a pensar: Quiero gastar dinero para siempre, ¿por qué habría de morirme? Pero también es una perspectiva aterradora. No abordo tanto las implicaciones socioeconómicas de la inmortalidad en el libro. Pero pienso en lo aterrador que suena que una cierta clase o casta de personas puedan vivir para siempre. Seamos honestos, no va a haber igualdad, no será un caso de ir al hospital o al Servicio Nacional de Salud para que te den tu pastilla de inmortalidad, va a ser un puñado de idiotas multimillonarios quienes van a vivir para siempre. Tal vez estoy siendo pesimista sobre esto. Pero ese parece el escenario más probable.