jueves 11 de abril - 2019

Corte británica declara culpable a Julian Assange


El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se enfrenta a una posible condena de cinco años de prisión en EUA, según los cargos de "conspiración" para infiltrarse en computadores gubernamentales desvelados este jueves por el Departamento de Justicia tras su detención en Londres.

"Assange ha sido acusado de conspiración para cometer una intrusión en computadoras (...). Se enfrenta a una pena máxima de cinco años en prisión en caso de ser declarado culpable", señaló el Departamento de Justicia en un comunicado.

EUA considera que Assange colaboró con la exsoldado Chelsea Manning, que en 2010 filtró al portal WikiLeaks más de 700,000 documentos clasificados, para intentar descifrar las claves de acceso de equipos del Gobierno con los que acceder a dicha información para dificultar su posible identificación.

La relación entre Assange y Manning, que por aquel entonces trabajaba como analista de inteligencia para el Departamento de Defensa de EUA bajo el nombre de Bradley Manning, era conocida desde hace años, pero se creía que el activista australiano apenas había sido un receptor de la información enviada por el militar.

A pesar de que hacía ya tiempo que pesaba una orden de extradición expedida por el Departamento de Justicia de EUA sobre Assange, que se encontraba recluido en la embajada de Ecuador desde 2012, Washington no había desvelado hasta este jueves los cargos presentados contra el fundador de WikiLeaks.

"Julian P. Assange, de 47 años y fundador de WikiLeaks, fue arrestado hoy en el Reino Unido conforme al acuerdo de extradición entre EUA y Reino Unido, debido a su implicación en una acusación federal por conspiración para infiltrarse en computadores al acordar descifrar la clave de un ordenador del Gobierno con información clasificada", explicó la cartera de Justicia en un comunicado.

Esta misma mañana, un juez británico declaró culpable a Assange de haber roto las condiciones de su libertad condicional, por lo que podría enfrentarse a una pena de hasta doce meses de prisión en el Reino Unido.