viernes 12 de abril - 2019

Prepagas: con aval oficial, llegan planes “low cost” con menos prestaciones


En la aviación “low cost”, la idea principal es que los clientes gasten menos al permitirles contratar únicamente los servicios que cada uno necesite y desee usar, en vez de estar obligados a comprar un pasaje caro con todo incluido (como el despacho de equipaje o la chance de comer a bordo). Tras permitir la llegada de esa lógica al mercado aerocomercial, el Gobierno ahora está por llevarla al terreno de la salud, como una forma de que la medicina prepaga se vuelva más accesible.

¿Cómo? Dejando que las empresas ofrezcan planes mucho más baratos que los actuales, pero “parciales”. Es decir, que no garanticen el 100% del Programa Médico Obligatorio (PMO), sino sólo una parte -pequeña o grande- de las prestaciones básicas: la parte que cada paciente desee o crea que va a precisar.


Actualmente, la ley 26.682 y sus reglamentaciones establecen que los planes de las prepagas deben como mínimo ofrecer las prestaciones del PMO vigente. Las dos únicas excepciones previstas en la norma son los planes parciales de “servicios odontológicos exclusivamente” y de “servicios de emergencias médicas y traslados sanitarios de personas”, propuestas muy extendidas en el país.

Pero el gobierno decidió flexibilizar ese esquema. Con la firma de Mauricio Macri, Marcos Peña y Carolina Stanley, el decreto 66 del 22 de enero introdujo un cambio en la reglamentación de la Ley de Prepagas, abriendo una puerta jurídica para que desde ahora puedan sumarse más excepciones a la obligación de ofrecer al menos el PMO. Es decir, planes “parciales” de todo tipo.

Desde entonces, según pudo saber Clarín, las principales prepagas trabajan en el diseño de estas “microcoberturas”. Y, en las próximas semanas, ya podrían empezar a presentarlas ante una flamante Comisión Permanente interministerial -integrada por representantes de Salud y Producción- para que finalmente puedan ser autorizadas por la Superintentendencia de Servicios de Salud, donde ya está todo listo para iniciar la evaluación de las propuestas.


En las empresas prefieren referirse a los planes parciales -que no podrán tener derivación de aportes- como “complementarios” de otras coberturas que la gente tenga, o de las prestaciones del sistema público.

“Nos parecen una buena respuesta a la situación y las principales empresas estamos ideando alternativas. A modo de ejemplo, se podría ofrecer un plan que no incluya odontología. U otros que sólo tengan la parte de internación, o la cobertura de medicamentos únicamente, a un costo mucho más reducido”, cuentan en OSDE

“Quien esté en una obra social y no esté a a gusto con los sanatorios podría contratar un plan parcial para mantener su cobertura, pero accediendo a su vez a la red sanatorial de una prepaga. Se podría también ofrecer que las consultas médicas se paguen cuando se usan, y que el seguro completo sólo sea para diagnóstico e internación. O planes completos que dejen afuera la cobertura odontología, de maternidad o de medicamentos”, ejemplifican en Medifé.


Esquemas sólo para tratamientos especiales o de cirugías de alta complejidad podrían ser otras opciones, especulan en Galeno. Mientras que otras fuentes hablan de planes para cirugías que no estén en el PMO (como las estéticas y algunas oftalmológicas); o uno que sólo tenga el descuento en farmacias, y nada más.

Lo que se exigirá -remarcan en el Gobierno- es que se le informe muy claramente al paciente lo que incluyan y excluyan las coberturas “low cost”, como pide la ley 26.682, para evitar conflictos. Esto es, justamente, el gran temor que despierta en las empresas la modalidad. “¿Qué pasa si un paciente contrata un plan parcial y después va a la Justicia a pedir que se le cubra lo que quedó afuera? ¿Los jueces van a respetar esos contratos?”, se preguntan, con incredulidad.