martes 20 de agosto - 2019

La quita del IVA ya se aplica en los grandes cadenas, pero en almacenes y súper chinos aún no se ve


En contexto de crisis, poner productos en el changuito sin mirar el precio no es una opción. Por las góndolas, hoy pasan compradores atentos que comparan números, buscan promociones y preguntan. “¿Por qué estas dos polentas de la misma marca y cantidad cuestan diferente?”, le consulta una clienta al repositor del sector. El hombre se va con el envase, lo pasa por un lector de código de barra y vuelve con una respuesta: “El valor correcto es el más bajo. Sale $ 62,49. El cartelito de $ 72,39 era con IVA pero se lo sacamos”, explica.

En una recorrida, Clarín comprobó que, salvo algunas excepciones, la quita del Impuesto al Valor Agregado se está aplicando en las grandes cadenas. Eso hace que muchos alimentos de la canasta básica alimentaria se consigan a menos de lo que se comercializaban el lunes siguiente a las PASO. Sin embargo, en los almacenes y supermercados chinos visitados por este diario es otra la historia: el ajuste todavía no se observa.

Desde la Cámara de Supermercados Chinos de la República Argentina aseguran que están “trabajando fuertemente para modificar las tarifas en todos los establecimientos” aunque reconocen que, por el momento, alcanzaron al 40% de los locales.

A la vez, los descuentos, que ya se encuentran en los supermercados de firmas importantes, no son uniformes. En algunos productos las rebajas superan el 20%. En otras, la mejora oscila entre un 5% y un 10%. Y hay casos en los que las tarifas se mantuvieron fijas de un lunes al siguiente.

La leche entera marca La Serenísima se conseguía a $ 47,70 en las grandes cadenas el lunes 12 de agosto. Según lo relevado por este diario, ahora se vende entre $ 39,40 y $ 45,30, según el supermercado elegido. En los pequeños comercios está entre $ 52 y $ 55.

Un Yogurísimo firme de vainilla de 190 gramos estaba $ 50 superadas las PASO. Hoy, ese mismo pote sale entre $ 41,30 y $ 45,9 en las cadenas. Junto con el precio rebajado figura, a modo de aclaración, que se trata de "uno de los productos alcanzados por el IVA 0%, según el decreto 567/2019". Los locales chinos ofrecen el mismo alimento por entre $ 55 y $ 60.


Los tallarines marca Lucchetti por 500 gramos que estaban $ 48,50 hace una semana hoy se pueden comprar a $ 26,40 cada uno, llevando tres unidades en uno de los grandes supermercados por los que pasó Clarín. En cambio, en los mercados de barrio se venden a $ 50.

La harina 000 marca Cañuelas de 1 kilo que estaba $ 31,19 tras las elecciones primarias, sigue a ese valor en algunos hipermercados. En otros, pasó a costar $ 28,2. En tanto, en los almacenes de barrio se comercializa entre $ 35 y $ 40.

El dueño de un supermercado chino, ubicado sobre San Juan al 3000, cuenta que todavía no están aplicando el quite del IVA. “Es que no nos dieron el ok”, asegura, con cara de preocupación, y comparte un chat con un contacto que tiene agendado como “Leche”. “¿Hoy leche sin IVA?”, muestra que consultó. La contestación llegó en forma de audio, que ahora hace escuchar a esta cronista. “Por ahora, se sigue facturando con IVA. Cuando tenga novedades, te aviso”, dice una voz de mujer que, según el dueño del comercio, pertenece a la encargada de la distribución de una firma de lácteos líder.

Al respecto, Yolanda Durán, presidenta de la Camara de Supermercados Chinos, afirma que están trabajando para modificar lo antes posible los precios en los 12 mil comercios de proximidad que forman parte de la entidad.

“No es fácil. Las grandes cadenas pueden sacar el IVA en todos sus locales de una sola vez. Nosotros tenemos que ir uno por uno. Ya lo aplicamos al 40% del total”, precisa Durán. Y remarca: “La voluntad de hacerlo está, es un gran beneficio para la gente y para nosotros también. Nos interesa vender lo más barato que se pueda para tener alta rotación de productos”.